Consejos y recomendaciones
para el embarazo
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Nuestra finalidad cuidar del estado de salud de la futura madre y su hijo. Es un tiempo de cambio donde el cuerpo se adapta al crecimiento del feto en el útero, se prepara para el parto y la lactancia. Cuidándose la madre, se cuida el futuro bebe, y esto es crucial para el mejor desarrollo físico e intelectual de vuestro hijo/hija.
Por ello, y como norma general, les recomendamos que depositen siempre su confianza en el equipo de GINEMED. Nuestros consejos irán siempre destinados a su bienestar y el de su futuro hijo, por encima de todo.
El embarazo es una etapa normal de su vida y no una enfermedad, pero no se va a encontrar como antes, sino que van a ir apareciendo cambios en su organismo, que debe reconocer como normales; de todos modos, si algo le preocupa en especial, debe preguntarlo.
- Quizá el cambio más importante, por su repercusión en la vida cotidiana, sea el estado anímico. Puede sentirse más sensible y emotiva, y en ocasiones con peor humor, con ataques de llanto, tendencia a exagerar las pequeñeces de cada día, o más irritable. Hay sentimientos de inseguridad y de miedo que antes no tenía. Todo ello es debido al nuevo estado hormonal y a una serie de preguntas que se plantean; ¿engendraré un hijo sano?, ¿cómo afrontaré el momento del parto?, ¿sabré educar a mi hijo y darle toda la felicidad deseable? En GINEMED intentaremos ayudarla a ver cómo el nuevo ser que se está formando se desarrolla con normalidad. Aparte, debe comentar con su pareja desde temprano todo lo que le pasa, para buscar su apoyo, ya que esta nueva situación surge como resultado de un proyecto común en el que ambos deben participar. Recuerde, es conveniente rodearse de un clima de tranquilidad durante toda la gestación.
- El cansancio y sueño que aparecen al comienzo del embarazo son muy habituales y se deben a los cambios hormonales y el descenso en la tensión arterial que provoca la gestación. Posteriormente, este cansancio está causado por el descenso en la concentración de glóbulos rojos y el exceso de peso que soporta el organismo; paradójicamente este cansancio impide el sueño más que propiciarlo. El mejor consejo es la paciencia y el autocontrol, reservándose los medicamentos para casos extremos. Existen modalidades de masaje y ejercicios respiratorios que favorecen la relajación con una buena efectividad.
- En ocasiones aparece una repulsión a determinados sabores y olores que antes eran bien tolerados. También ha de ser considerado "normal".
- Las mamas aumentan de tamaño, con sensación de hinchazón y tirantez, hay una visible prominencia de las venillas superficiales, el pezón es más sensible y puede aparecer leche antes de terminar el embarazo. No es aconsejable la manipulación del pezón. Por el crecimiento de la mama puede aparecer picor en la piel. Aplicando una crema específica prevendrá las estrías en el pecho. Se recomienda usar sujetador, puesto que los pechos aumentan de peso y tamaño. Si no se alivia ese peso, incluso durante la noche, el pecho perderá para siempre su apoyo, quedando flácido y caído.
- Las náuseas y vómitos, sobre todo por las mañanas, son frecuentes durante los tres primeros meses del embarazo y resultan muy peculiares puesto que a menudo van acompañadas de hambre. Para mitigarlos, hay que procurar realizar comidas frecuentes y poco abundantes, cada tres horas si es posible, y también desayunar en la cama o tomar vasos de agua templada. Igualmente es frecuente el ardor de estómago al final de la gestación, para evitarlo realice comidas frecuentes y poco abundantes; evite los fritos, los alimentos que produzcan gas, las especias y las grasas, las bebidas alcohólicas, con gas, el café y el tabaco. Procure reposar después de cada comida en posición semisentada, y cenar al menos dos horas antes de meterse en la cama; igualmente evite hacer ejercicio físico o deporte hasta dos horas después de haber comido. Si persisten tanto las náuseas como los ardores debe consultarnos.
- La piel de las gestantes se oscurece ligeramente, especialmente la línea media del cuerpo por debajo del ombligo, al igual que ocurre con las areolas y los pezones. Al final del embarazo pueden aparecer estrías; un aumento de peso correcto y un cuidado de la piel ayudarán a que no se formen o a que se sean más débiles en caso de no poderlas evitar. A algunas mujeres se les forman unas "manchas" más oscuras alrededor de los ojos, nariz y boca; son los conocidos "paños". Todos estos cambios habitualmente desaparecen después de la gestación. La exposición al sol hace que sean más evidentes y la utilización de cremas protectoras disminuye su intensidad.
- El estreñimiento y las hemorroides son frecuentes. Procure tomar una dieta rica en fibra, zumos y líquidos. El ejercicio moderado contribuye al movimiento intestinal. Deberá en lo posible mantener un ritmo regular de evacuación intestinal, acudiendo a una hora fija al inodoro y estimular el reflejo gastrocólico tomando un vaso de agua al levantarse por la mañana. No tome laxantes sin consultarnos. Para las hemorroides, mantener una buena higiene de la región anal. Los baños de asiento con agua tibia y los asientos blandos alivian las molestias.
- Las varices son frecuentes sobre todo al final de la gestación. Evite las ropas ajustadas. No permanezca parada de pie durante períodos prolongados. Descanse con las piernas elevadas. Recomendamos usar medias elásticas hasta la cintura. La hinchazón de pies y tobillos a lo largo del día no es un signo preocupante. La mejor manera de combatir las varices es el ejercicio aeróbico (andar o nadar) diario.
- Según crece el útero se producen cambios en la postura del cuerpo y puede ocurrir la compresión de algunos nervios que causan sensación de adormecimiento y hormigueo en piernas y brazos. Suele ser un hecho transitorio y desaparece tras el parto.
- Los calambres suelen aparecer en la última fase del embarazo, siendo más frecuentes en los gemelos y por las noches; están causados por los bajos niveles de calcio y magnesio en la sangre. La mejor solución preventiva es el masaje. En el momento en que se producen, resulta útil flexionar el pie hacia arriba y presionar con el talón. Tome frutas ricas en magnesio (plátano) pero sin abusar, porque es muy calórico.
- El flujo vaginal se incrementa durante el embarazo como consecuencia de los cambios hormonales. La secreción es generalmente blanquecina y no maloliente. Si se observan cambios o aparece picor, debe de informarnos ante la eventualidad de una infección.
- Con el crecimiento del útero se va presionando cada vez más la vejiga urinaria, por lo que irá aumentando la necesidad y frecuencia de orinar, teniendo que levantarse incluso por la noche.
- Los pinchazos o punzadas en la parte baja del vientre, generalmente en uno de los lados, son debidos al estiramiento de los ligamentos que sujetan al útero. Son más frecuentes en el segundo trimestre. No debe realizar cambios bruscos de posición, especialmente girar con rapidez la cintura. Cuando sienta dolor, se debe doblar hacia el lado donde haya notado el pinchazo, hasta que note alivio. El reposo y el cambio de posición también la pueden ayudar.
- Los problemas respiratorios son debidos a que el útero al ir creciendo presiona y desplaza al aparato digestivo y al diafragma hacia arriba, ocasionando que los pulmones tengan menos espacio por lo que las respiraciones son más frecuentes y menos profundas. Aunque tenga sensación de no poder tomar todo el aire que necesita, este hecho no influye sobre el feto.
- Las taquicardias o palpitaciones también son frecuentes y se deben al hecho de que el corazón es empujado hacia arriba y se horizontaliza un poco; son más frecuentes en el último trimestre y tras llenar el estómago con las comidas. Los episodios no revisten gravedad y ceden en unos 30 ó 45 segundos.
Durante el embarazo la alimentación debe ser completa y variada para conservar su salud y la de su hijo. A lo largo del embarazo el peso debe aumentar entre 9 y 12 kg.
Es recomendable:
- Que alimentos como la carne o el pescado sean cocinados a la plancha o hervidos, sobre todo si existe sobrepeso.
- La utilización de sal yodada en lugar de la común.
- Aumentar de forma moderada las frutas, verduras, pan (con preferencia integral), arroz, pasta y legumbres.
- Tomar entre medio y un litro de leche al día (siempre pasteurizada), o su equivalente en yogur o queso fresco. Para mejorar la absorción del calcio los lácteos no deben prepararse mezclados con chocolate, cacao, espinacas, acelgas, coles, coliflor, espárragos, champiñones o cereales integrales.
- Reducir los alimentos con excesiva cantidad de grasa de origen animal, tales como tocino, mantequilla, embutidos, etc., así como los alimentos fritos y excesivamente grasos (chips, patatas fritas, rebozados, etc.)
- Reducir los alimentos con mucho azúcar, como pasteles y dulces, en especial aquellos que son prefabricados (caramelos, chocolate), etc.
- Evitar la ingesta de más de una ración de huevos al día.
- Evitar sustancias estimulantes como café, té, cacao, chocolate, y bebidas de cola.
- La mejor fuente de hierro son las carnes rojas, ya que el hierro de los alimentos vegetales (espinacas, lentejas, etc.) se absorbe en mínima cantidad.
- Evite los alimentos o condimentos que se asocian a molestias digestivas como los condimentos picantes (ajo, limón, etc.), vegetales ricos en ácidos aromáticos (pimientos, pepinos, cebolla, coliflor, etc.), alimentos que produzcan flatulencia (col, coliflor, garbanzos, lentejas, etc.) y en general aquellos que no digiera bien.
Si padece estreñimiento siga estos consejos:
- Evite en la dieta el arroz, zanahorias, manzanas, quesos y té.
- Aumente la cantidad diaria de fibra, con abundantes vegetales y frutas con piel.
- Vaya al servicio todos los días a la misma hora, aunque no tenga ganas, y esfuércese en realizar una deposición. El “hábito intestinal” es fundamental para el organismo.
Un problema frecuente es el aumento de peso por encima de lo recomendable. No es solo consecuencia de una alimentación inadecuada. También es responsable el cambio hormonal que sufre la mujer gestante. Si su médico observa un exceso de peso en el embarazo siga sus consejos, porque este tipo de grasa después del embarazo será muy difícil de eliminar. Si padece enfermedades como diabetes gestacional o hipertensión, en la consulta le indicaremos qué dietas debe realizar.
Durante el embarazo deberá evitar las bebidas alcohólicas. Resulta especialmente peligrosa la ingesta masiva de alcohol en el primer trimestre, aunque sea de manera puntual, y el consumo crónico del mismo. El consumo de drogas es perjudicial especialmente para su hijo. Igualmente resulta nocivo para el feto el consumo de tabaco, por lo cual deberá usted dejar de fumar. Recuerde que las sustancias absorbidas a través del humo del cigarrillo, limitan el potencial de crecimiento fetal y hacen más frecuente la existencia de partos prematuros. Si padece alguno de estos problemas no se avergüence y coméntelo en la consulta; es la manera de poder ayudar a la madre y al feto.
Como norma general evite el tomar medicamentos durante el embarazo, excepto los aconsejados por el médico. La exposición a radiaciones (rayos X) puede ser perjudicial por lo que solo se hará las radiografías estrictamente necesarias y/o autorizadas por su especialista.
Los viajes no están contraindicados. No se recomienda ir a lugares con escasos servicios sanitarios o con enfermedades endémicas. Si va a la montaña procure no subir a más de 1800m. ya que hay menos oxígeno. Al final de la gestación deben evitarse viajes largos, ya que, por el cansancio y estrés, pueden desencadenar el parto. En el último mes, por prudencia, no conviene alejarse en exceso del lugar donde se tenga proyectado dar a luz, para evitar imprevistos o situaciones difíciles. No están contraindicados los viajes en avión. Si viaja en coche, descanse cada 2 h., dando un breve paseo de 5-10 min.
- Cuide su higiene personal. Es recomendable la ducha diaria ya que durante la gestación aumenta la sudoración y el flujo vaginal. Tras la misma, conviene aplicar una crema hidratante. A partir del séptimo mes están desaconsejados los baños de inmersión.
- Extreme la limpieza bucal, ya que los dientes dañados tienden a deteriorarse durante el embarazo. Limpie los dientes después de cada comida. Siempre debería hacer una visita a un dentista especializado en cuidados en la gestación, aun cuando no note problemas. Los dientes y las encías sufren mucho en la gestación y son para toda la vida. Recientes trabajos relacionan la enfermedad periodontal con el parto prematuro.
- Para la depilación, no utilice ceras calientes ni cremas depilatorias cuyas sustancias tóxicas pueden atravesar la piel, especialmente el primer trimestre.
- El pelo se vuelve más seco y quebradizo, use un champú nutritivo. La cantidad de pelo que se cae durante el embarazo es mucho menor. Evite permanentes, moldeados o decoloraciones; no use tintes artificiales para el pelo (especialmente en el primer trimestre) sobre todo si entran en contacto con el cuero cabelludo ya que se absorben por él. Los tintes vegetales se pueden utilizar. Las uñas también parecen débiles y se astillan.
- Utilice vestidos cómodos y holgados. Pasee orgullosa de su embarazo.
- El zapato debe ser confortable, evitando el tacón alto.
- La faja puede ayudarla a sentirse mejor siempre que sea específica para la embarazada.
- Debe utilizar un buen sujetador, en tejidos naturales, con una banda ancha debajo de las copas, tirantes anchos, cierre ajustable, preferentemente delantero, y abertura de copa en el periodo de lactancia.
- No son aconsejables las medias y calcetines que produzcan compresión local, pues favorecen el desarrollo de varices.
Una embarazada puede trabajar normalmente pero por los cambios que produce la gestación, el rendimiento en el trabajo disminuye ligeramente. Se deben adaptar, en la medida de lo posible, las condiciones laborales a las limitaciones que la gestación impone. Debe evitar manejar productos tóxicos o estar expuesta a radiaciones
Durante el embarazo se tiene una tolerancia menor al esfuerzo físico. Es conveniente realizar un ejercicio moderado, recomendándose especialmente los paseos (debería de andar todos los días una hora), la natación (es el más recomendado, sobre todo en el segundo trimestre) y los ejercicios aprendidos en los cursos de educación maternal. Procure estar en forma, pero sin cansarse demasiado ni realizar esfuerzos violentos. Están contraindicados los deportes de competición, los que produzcan una fatiga excesiva o aquellos en los cuales haya riesgo de caídas o de golpes.
Si su embarazo cursa con normalidad no es necesario modificar o interrumpir sus hábitos sexuales, siempre y cuando no resulten molestos para usted. El temor a que el feto pudiese resultar dañado es infundado. Cuando el vientre empieza a crecer, el coito en la postura clásica puede resultarle incómodo; si es así, pueden adoptarse posturas que le sean más cómodas.
Las relaciones sexuales no son exclusivamente coitales; el afecto, la ternura y las muestras de cariño con su pareja son igualmente beneficiosas para madre e hijo. Recuerden que el deseo sexual varía mucho entre las embarazadas, y que mientras algunas experimentan un fuerte aumento del deseo, otras pierden el interés casi por completo. De todos modos, trate el tema con su pareja, ya que en el embarazo es muy importante sentir comprensión y apoyo mutuos.
Existen algunas infecciones que cuando afectan a la madre durante el embarazo pueden ser peligrosas para el feto. Evite todos los mecanismos posibles de contagio. Respecto de la toxoplasmosis le informaremos sobre su posible inmunidad, o bien le daremos por escrito cómo evitar un contagio durante el embarazo. En relación a las viriasis cutáneas (rubeola, sarampión, varicela) consúltenos inmediatamente para evaluar la conducta a tomar.
Su misión es que la pareja pueda vivir más activamente el embarazo y colaborar conjuntamente en el nacimiento de su hijo. Se enseña de forma práctica a relajarse, a respirar bien, a aflojar y contraer los músculos y una serie de técnicas para ayudar en el momento del parto a la evolución del mismo.
La lactancia materna se considera la mejor y más segura alimentación para su hijo.
La subida de la leche se produce normalmente a las 48-72 horas del parto y se suele acompañar de unas décimas de fiebre. También puede ser molesto porque el pezón está muy sensible pero pronto se adapta.
La lactancia debe iniciarse cuanto antes después del parto, pues si bien aun no hay leche el estímulo del pezón favorece la subida de la misma y por otra parte, desencadena la secreción de sustancias que provocan contracciones uterinas para reducir el sangrado.
Para lactar deberá buscar un lugar tranquilo y disponer de tiempo; los bebés tienen su percepción y notan cuándo se está haciendo de un modo forzado y cuándo es algo agradable, donde la madre debe disfrutar de su hijo y éste beneficiarse del contacto materno.
Durante la lactancia, la mujer debe aumentar ligeramente la ingesta de líquidos y calorías, sobre todo a base de leche. No se aconseja la realización de ningún régimen para adelgazar, pero tampoco descuidarse y engordar. También es recomendable reducir los vegetales que cambian el sabor natural de la leche (coliflor, col, alcachofas, espárragos, pepinos, pimientos, etc.) y las bebidas con sustancias estimulantes (café, té, bebidas de cola, chocolate y cacao).
La mujer que lacta debe seguir absteniéndose de fumar y tomar alcohol (el alcohol no produce aumento en la cantidad de leche). Olvidarse así mismo de cualquier droga y medicamento que no hayan sido indicados por el especialista, ya que prácticamente todos pasan a la leche.
Y por último (pero no por ello menos importante): ¡La lactancia no puede considerarse un método anticonceptivo! En su momento le ofreceremos una consulta de planificación familiar.
El puerperio es la etapa de la vida en la que la mujer se recupera tras un parto o cesárea. Durante, aproximadamente, cuarenta días el cuerpo irá volviendo a la situación previa al embarazo. Los cambios que en él ocurren dependerán de numerosos factores: los cuidados previos al parto (peso adquirido durante el embarazo, ejercicio físico, etc.), la forma de lactancia del bebé, entre otros.
Se denominan loquios puerperales al flujo característico de esta época. Inicialmente son hemáticos, parecidos a una regla, y, poco a poco, van volviéndose más rosados y claros hasta que, finalmente, acaban siendo muy semejantes al flujo de la mujer.
Los entuertos son dolores uterinos, similares a los de la regla, fruto de la involución uterina hasta un tamaño normal. Pueden ser calmados con paracetamol o Nolotil® sin miedo a la lactancia, la cual, por cierto, motiva que, durante las tomas, los entuertos aumenten por la acción de la hormona oxitocina. Estos analgésicos también son útiles para cualquier tipo de dolor.
Habitualmente realizamos una episiotomía más o menos extensa en un intento de evitar un desgarro vaginal grave y el sufrimiento del bebé durante el parto. Los puntos de sutura se dan con Vicryl®, un material reabsorbible (los puntos “se caen solos”), pero como tardan bastantes días en hacerlo, solemos retirarlos a los diez días del parto, pues desde el día séptimo han perdido ya su función de aproximación de los bordes quirúrgicos. Por tanto, es muy importante pedir cita desde la misma clínica en nuestras consultas para esa fecha. Si se le ha practicado una cesárea, también será un día propicio para retirarle las grapas en consulta.
El cuidado de la episiotomía es bien sencillo. La madre puede ducharse y lavarse con cualquier jabón, sin necesidad de recurrir a antisépticos. Para secarse la herida puede utilizar un secador de baño a cierta distancia, o bien con una gasa o toalla secarse con pequeños toques perpendiculares a la herida, sin arrastrar sobre la superficie de ésta. Los baños de inmersión están desaconsejados durante el puerperio.
En el caso de haber realizado una cesárea, el médico le explicará antes del alta cómo hacer las curas de la cicatriz. En esencia, las curas las puede realizar un familiar tal y como se le han practicado durante su estancia en el hospital.
La medicación que debe de tomar la puérpera coincide con la habitual del embarazo: ferroterapia (el hierro que estuviera tomando) y el complejo vitamínico que se le ha recomendado durante la gestación. El ácido fólico no es necesario en la lactancia.
No es de extrañar que el embarazo deje como secuela ciertas hemorroides que tardarán varias semanas en remitir. Para evitar molestias la paciente puede utilizar cualquier antihemorroidal, un par de veces al día, sin extender la pomada hasta la episiotomía. Pero resulta aún más importante evitar el estreñimiento, también frecuente en el embarazo y puerperio. Para ello son fundamentales algunas medidas higiénico-dietéticas: acostumbrarse a ir al baño siempre a la misma hora, sin periódicos ni revistas, y tomar abundante fibra (judías verdes, espinacas y acelgas) que se pueden complementar con kiwy y fibra tipo all-brans®, Biolid®, Pruina®, Fibra Leo®, etc. No obstante, si a pesar de todo ello continúa el estreñimiento, pueden ponerse en contacto con GINEMED para recomendarles algún laxante osmótico más potente, que nunca debería de ser automedicado.
Otro aspecto muy importante realizar ejercicios del suelo de la pelvis. En la pelvis femenina, útero, vejiga de la orina y recto se hallan apoyados en una estructura muscular que, como consecuencia del parto, queda debilitada. Realizar estos ejercicios con tesón y constancia permite, a corto plazo, volver a controlar rápidamente la micción y defecación, y a largo plazo, un prolapso de estas estructuras anatómicas que pudieran llevar a quirófano a la mujer dentro de treinta años. Pues bien, estos ejercicios son sencillos: al orinar, la madre debe intentar cortar el chorro de la orina varias veces. Comprobará como, al principio, resulta difícil. Es un buen motivo para insistir. Una vez aprendido, simule el ejercicio varias veces al día sin necesidad de tener que ir al baño para ello. Los ejercicios abdominales están contraindicados durante el puerperio.
Un motivo frecuente por el que suelen llamarnos son los edemas que muchas veces aparecen tras el parto. Son normales y deben, no obstante, comentarlo en la revisión que se les practica a los diez días. Muchas veces estos edemas son muy llamativos y pueden tardar en remitir hasta varias semanas. No deben intranquilizarse por ello. En caso de que lo viéramos pertinente podemos pautarle medicación adecuada.
También nos consultan sobre la conveniencia del uso de una faja puerperal. Su utilidad es fundamentalmente estética, y puede ayudarles a sentirse más cómodas durante el puerperio, pero no debe de llevarles a engaño: NUNCA sustituye a los ejercicios abdominales que recomendamos TRAS el puerperio.
Las relaciones sexuales están contraindicadas durante el puerperio. Hasta el alta médica no deben de mantenerse relaciones con penetración. La libido femenina tampoco es llamativa durante la lactancia, consecuencia de la situación hormonal de la madre. Muchas veces nos consultan preocupadas. El único consejo es conservar la calma durante un par de meses.
Si, por cualquier motivo, fuera deseable o necesario suprimir la lactancia, debe de ponerse en contacto con un médico del equipo para que le fuera pautada medicación adecuada, en lugar de hacerlo “a las bravas”, mucho más molesto para usted.
Por último queremos resaltar esa situación psicológica tan especial que vive la madre durante los primeros meses. Los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida son los principales responsables de esos momentos de tristeza, angustia (sobre todo por querer atender al bebé cuando aún está recuperándose del parto) o irritabilidad. Por tanto, sería injusto culparse por ello. No hay que olvidar que son, quizás, los momentos más felices de la vida de una pareja. Tener paciencia es fundamental hasta que las cosas vuelvan a su sitio. No obstante, si la situación lo hiciera aconsejable, nos gustaría que lo pusieran en conocimiento del equipo de GINEMED, pues, a veces, les recomendamos atención psicológica especializada.


IV JORNADAS DE AVANCES PRACTICOS EN ESTERILIDA DE ORIGEN MASCULINO
Organizadas por GINEMED, clínicas y fundación
Conferencia del Dr. Pascual Sánchez.

